Los celulares son una herramienta de comunicación pero contaminan durante su proceso de fabricación y después de ser usado.

Actualmente los celulares son una herramienta “necesaria” para la comunicación, sin embargo, son una fuente de contaminación por sus componentes metálicos, las baterías y el consumo energético, lo que representa un grave riesgo para el medio ambiente.

La producción de los celulares no es para nada amigable con la ecología, están hechos con más de 20 elementos de la tabla periódica, entre ellos, hay un conjunto de metales pesados que debido a su toxicidad en algunos lugares ya se restringe cada vez más su uso. 

DATOS 

Este tipo de tecnología es responsable del 14% de la huella ecológica, lo que supone casi la mitad del impacto del transporte a nivel global.
Su producción tiene elevados costes sociales y medioambientales. 

Se necesita mucha energía para fabricar un teléfono móvil, y también el uso de minerales escasos y con costosos procesos de extracción como el coltán, el oro y el tugnsteno.

Las baterías, son las que más contaminan, están fabricadas con diversos tipos de sustancias como el hierro, cobre, niquel, aluminio y cobalto.

Es indispensable que estos dispositivos se fabriquen con criterios medioambientales. 

A pantalla más grande, mayor contaminación.

Algunas empresas buscan posicionarse para controlar su huella de carbono y que más transparencia da también a sus emisiones. 

Según los reportes de la compañía Apple,, fabricar un iPhone 7 Plus, de 5,5 pulgadas, genera un 10% más de contaminación que un iPhone 6s, de 4,7 pulgadas. 

Sin embargo, la creación de un iPhone 7 estándar (también de 4,7 pulgadas) produce un 10% menos de CO2 que el 6s. 

Para obtener las materias primas necesarias para su fabricación, es necesario extraer recursos naturales, muchos de ellos minerales, lo que tiene un impacto negativo en la naturaleza.

Para producir un móvil de 80 gramos de peso se consumen 44,4 kilogramos de recursos naturales. 

Según cálculos de Certideal, en 50 años, una persona que cambie cada dos años de móvil habrá gastado más de una tonelada de recursos para tener dispositivos de última generación. 

Una sola batería de un teléfono móvil puede para contaminar 600.000 litros de agua.