Le temo más a la crueldad del ser humano que bota a un bebé que a una “raza peligrosa”.

Por uno pagan todos dicen, ciertamente hemos escuchado algunos casos de perros que han matado o maltratado a seres humanos, es imposible negar que esto ha pasado; pero si de algo estoy seguro sin tener cifras mundiales oficiales, es que más es el daño que nosotros le hemos hecho a las mascotas, que el que ellas nos han infringido a nosotros.

Ejemplo de ello y de los buenos sentimientos de los amigos de cuatro patas fue lo ocurrido en Uruguay, donde un perro raza rottweiler (según medios locales) cuidó durante toda una noche a un bebé recién nacido, salvándole la vida tras ser abandonado por su madre.

La chica que dejó al pequeño a la intemperie tiene 22 años de edad y dio a luz en un galpón, ella terminó en el hospital mientras no le dolió dejar a la criatura en manos de nadie. Fue a las 7:30 am del día siguiente, cuando un lugareño llegó a su taller a trabajar y vio a su perro demasiado nervioso.

El animal guió a su dueño hasta donde estaba el bebé, cosa que tomó al hombre por sorpresa, este rápidamente se llevó al pequeño y lo trasladó al hospital, el niño tenía hipotermia y apenas había nacido hace 16 horas. Por si fuera poco, el día anterior el hijo (del señor que salvó al bebé junto a su perro) lo llamó para decirle que su pareja había sufrido una hemorragia.

Días después se ataron los cabos sueltos: resulta que el perro había salvado al nieto del dueño del taller, ya que la madre que dejó al pequeño en la calle fue la mujer de su hijo. La mujer fue internada, tras lo sucedido se dio a conocer que la chica sufría serios trastornos psiquiátricos.

Un ejemplo perfecto de que una buena acción puede ser más valiosa de lo que creemos, y de que las “razas agresivas” son un tonto estigma, hay humanos que los vuelven agresivos.